08 Sep

El respeto de los derechos humanos y la dignidad de los migrantes, un llamado de los delegados del SJM

El Servicio Jesuita a Migrantes de la Subregión Caribe, una obra de la Compañía de Jesús que forma parte de una Red con presencia en 19 países, articulados para acompañar los flujos migratorios en todo el continente de las personas en situación de especial vulnerabilidad, se ha reunido en Santiago de los Caballeros (República Dominicana) del 4 al 6 de septiembre, con la participación de delegados de Haití, Republica Dominicana, Puerto Rico, Venezuela,  Estados Unidos y Canadá, bajo el tema central “Debilidades y fortalezas de las políticas migratorias de América Latina y el Caribe”.

Como resultado de los debates, intercambios de experiencias y análisis de las distintas realidades, concluimos de la siguiente manera:

La región está caracterizada por una multiplicidad de flujos de migrantes forzados y en situación de riesgo. Cabe destacar el caso de Haití, Colombia y Centroamérica, además del caso del flujo de dominicanos hacia Puerto Rico y de cubanos hacia Ecuador.

Se ha constatado que Haití es uno de los países que genera mayor flujo de personas en situación de vulnerabilidad debido al proceso de deterioro de las condiciones de vida agravadas por el terremoto del 2010, la debilidad institucional del Estado y al escaso resultado de la ayuda internacional post terremoto, por ello hacemos un llamado al Gobierno de Haití y a la sociedad haitiana para asumir un rol más activo e involucrarse más en el proceso de reconstrucción del país. Al mismo tiempo solicitamos a la Comunidad internacional cumplir con las promesas de ayuda hechas a Haití.

En todos los países los migrantes haitianos se enfrentan a problemas derivados de la falta de documentación, esta situación es un obstáculo mayor de cara a la obtención de la regularización de su status migratorio. Pedimos al Gobierno de Haití las medidas administrativas necesarias para facilitar la documentación a sus nacionales. Del mismo modo solicitamos leyes más flexibles por parte de los estados receptores  para el acceso a  la normalización de su estatus migratorio y así reducir la vulnerabilidad de los migrantes, fortaleciendo el respeto a sus derechos humanos y evitando discriminaciones por su origen y/o condición social.

En el análisis realizado en este encuentro acerca de las legislaciones de América Latina y el Caribe, constatamos que a pesar de que se han hecho algunos esfuerzos normativos, gran parte de las medidas adoptadas tienden a criminalizar la migración, cerrar fronteras y endurecer las políticas migratorias; por esta razón, hacemos un llamado a los países de esta región, EE.UU y Canadá a que se respete la dignidad de los migrantes y se reconozcan sus aportes culturales, económicos y sociales.

Este es el momento para que lo distintos gobiernos de América Latina, el Caribe, Canadá y Estados Unidos  enfrenten la realidad de la globalización y trabajen por la globalización de la solidaridad.  Hacemos un llamado a todos ellos, a la sociedad civil y a los organismos internacionales para que cooperen con el objetivo de implementar políticas migratorias coordinadas que faciliten flujos legales y justos de migrantes entre las naciones.

Los delegados del Servicio Jesuita a Migrantes de la Subregión Caribe a esta reunión, reiteramos nuestro compromiso a servir a las personas migrantes más vulnerables y a sus familias en el Caribe, América Latina, Canadá y Estados Unidos.

related posts