22 Oct

Tras seis meses del apresamiento y posterior asesinato del jóven migrante Maurile Anilus, el Ministerio Público no ha dado con los policías responsables

El 22 de abril del presente año, el migrante haitiano de 26 años se encontraba visitando unos familiares en la calle 15B de Gurabo, con motivo de la semana Santa; cuando al salir de casa de unos amigos, a las 4.30 de la tarde,  una camioneta policial frenó prácticamente en sus pies, los policías a bordo se lanzaron sobre él, le golpearon y lo montaron a fuerzas en el vehículo que huyó a toda velocidad.

Los familiares y amigos del joven apresado visitaron todos los cuarteles a que tuvieron acceso en lo que quedaba de la tarde y parte del día siguiente, hasta que decidieron visitar la morgue del Hospital José María Cabral y Báez, donde lo encontraron muerto.

Desde esa fecha se ha estado exigiendo justicia, que sean identificados y sometidos los policías que secuestraron y asesinaron al joven; sin embargo, el ministerio público de la ciudad de Santiago  no ha sido capaz de dar con el paradero de los mimos. Al mismo ministerio se han entregados testigos y se ha indicado una cámara de seguridad que tenía grabada las imágenes del vehículo policial, pero ni siquiera se pidieron las imágenes a la actividad comercial dueña del sistema de seguridad.

El ministerio público no desarrollado ningún tipo de acción investigativa que evidencia la intensión de capturar a los policías responsables del hecho. Es lamentable que el organismo responsable de velar por la seguridad de la población solo actúe de manera rápida y eficaz cuando los agraviados son personas de influencia.

CEFASA hace un llamado a las autoridades para que se haga justicia por esta y otras muertes injustas a manos del cuerpo castrense; así mismo, invita a que se priorice la necesidad de un saneamiento del cuerpo del orden.

related posts