15 Ago

Campamento Padre Dubert: aprendiendo jugando

Con el fin de fortalecer en valores a los niños, niñas y adolescentes por medio de experiencias que marquen sus vidas positivamente, se desarrollaron los Campamentos Padre Ramón Dubert 2011. Los mismos contaron con actividades formativas a través espacios recreativos  con el propósito de que aprendan jugando.

El objetivo de éste año ha sido el “Desarrollar una experiencia de amor y confianza con los niños, niñas y pre-adolescentes; a través de actividades recreativas y lúdicas que fomenten la comunicación, entrega y servicio para valorarse a sí mismo, a sus semejantes y al medio ambiente”.

Este espacio que desde 36 años viene realizando los campamentos, les pone en contacto directo con la naturaleza y les permite, a través de la promoción de los valores del amor, la confianza y la comunicación; que las y los campistas aprendieran a valorarse como un ser vivo a imagen y semejanza de Dios, a crear conciencia del cuidado del medio ambiente y su relación con éste, y del respeto, valoración y cuidado a las demás personas estableciendo convivencias con un trato de hermanos y hermanas.

Dentro de las diferentes actividades que se realizan estuvo el taller que de manera dinámica integró las tres dimensiones propuestas en el objetivo (Amor a sí mismos, Amor a las demás personas y Amor a la naturaleza y su relación con Dios). En quioscos ambientados con cada una de las dimensiones, las y los campistas desarrollaron actividades artísticas; manuales y físicas, para asimilar los contenidos. Otras de las actividades ha sido un Rally, donde se enfrentaron a retos, trabajo en equipo, resolución de conflicto, enfrentar las dificultades y experimentaron lo bueno de contar con el apoyo de otras personas.

Como parte de la metodología de enseñanza, se aprovechó el espacio, además, para ver y compartir experiencias de la película “Horton y el Mundo de los Quién”, una película animada para niños que narra la historia de Horton, un elefante alegre y juguetón, fiel al cien por ciento y que tiene la facultad de escuchar el llamado de auxilio emitido desde una pequeña mota de polvo que flota en el aire, que es en realidad una comunidad llamada Villaquien, cuya existencia está en peligro de desaparecer… Este valiente elefante tenía la misión de cuidar y poner a salvo el mundo de los Quien y en su trayecto da una firme lección a su comunidad de amor, unión y cuidado de lo creado. Ya en plenaria común, se enfocaron en los personajes de la película relacionándolos con  las dimensiones a reflexionar.

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